Ago 08

Un programa muy limitado una cólera generalizada

Por Carole Yerochewski  

En una entrevista concedida a la CBC y a Reuters, Marc Miller anunció en pleno verano, la creciente retórica anti inmigración el gobierno liberal retrocede en su propuesta de un programa de regularización amplio y examina la posibilidad de un programa de regularización limitado, que sólo incluirá a los trabajadores de los sectores de la salud y la construcción.

Todavía hay que esperar que esta propuesta de Marc Miller pase al Consejo de ministros para saber cómo se definen estos sectores de actividad y si, por ejemplo, en la misma se incluye el trabajo de cuidados a domicilio, como ocurre cuando se trabaja para el sector público de la salud . También hay que ver cómo el gobierno define los requisitos para aplicar a la regularización en estos sectores y si, por ejemplo, ¿se exigirá una prueba del empleador o bastará con la auto certificación?
Aún quedan muchas cosas indefinidas. Es cierto que la escasez de mano de obra en estos sectores está para quedarse y que ésta es una de las principales razones para lanzar un programa de regularización, pero, el gobierno al final, no se compromete a respetar los derechos fundamentales de las personas que viven en Canadá, un país que tiene el deber de respetar las leyes y convenios internacionales.
En una carta abierta a Justin Trudeau y a su ministro de Inmigración, Marc Miller, publicada en Le Devoir y en los siete diarios regionales de la Coop de l’info el 8 de mayo de 2024, la Campaña Quebequense para la Regularización de los Inmigrantes sin Estatus señaló que el objetivo de un programa de regularización «… no puede reducirse a colmar la escasez de mano de obra a corto plazo. Dicho programa más bien debería apuntar a poner fin inmediato a las condiciones de miseria, acoso y sobre explotación en las que se encuentran muchos inmigrantes indocumentados. En un programa de este tipo, debería garantizar una vida digna a cientos de miles de personas que ya están integradas en la sociedad y que aspiran a contribuir plenamente a ella como ciudadanos libres de ejercer sus derechos».
En la conferencia de prensa celebrada el 25 de mayo de 2024, pocos días antes de la desastrosa reunión del Consejo Federal de Ministros, en la que algunos de ellos rechazaron un programa de regularización completo e inclusivo,amel, del comite de Mujeres del CTTI, subrayó: » El  no regularizar a las personas que han perdido su estatus, la mayoría de las veces debido a fallos en las políticas de inmigración, ni seleccionar a las que serán regularizadas, sólo hará que se hundan más en el miedo y el abuso. No podemos tolerarlo».
Aunque no podamos simplemente rechazar el programa restringido que probablemente se proponga, está claro que nuestra movilización continuará, con todos los numerosos aliados que esta campaña por los derechos de los migrantes y los inmigrantes sigue reuniendo a gran escala. Esto es tanto más necesario cuanto que también debemos oponernos al aumento del racismo y la xenofobia, y a que se utilice a los solicitantes de asilo y a los trabajadores temporales como chivos expiatorios de la crisis de acceso a una vivienda social y asequible y a unos servicios públicos de calidad. Apenas dos años después del final de la pandemia, se señala a migrantes e inmigrantes, cuando lejos de ser la causa de cualquier crisis, se encuentran entre las principales víctimas y siguen siendo igual de «esenciales» para el funcionamiento de estos servicios y de muchos sectores de actividad. ¡Tenemos derecho a estar enfadados!
El próximo 14 de septiembre, el FRAPRU organizará un fin de semana de acción para denunciar la confusión creada para relacionar la crisis de la vivienda y la inmigración. A lo largo del otoño, llevaremos a cabo una amplia campaña de sensibilización y movilización para ampliar el alcance del proyecto del programa de regularización que está a punto de anunciarse, y para luchar contra el racismo y la xenofobia en todas sus formas. Sobre todo, queremos dejar claro que los derechos de los migrantes y los inmigrantes no son negociables en una sociedad basada en la justicia social.
Permanezca atento a las próximas iniciativas y comunicados al respecto.

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