Durante el Viernes negro organizaciones sindicales y comunitarias reiteraron el llamado a boicotear Amazon en solidaridad con las trabajadoras y los trabajadores que perdieron su empleo en Quebec tras el cierre de los centros de distribución de la empresa. Hace casi un año más de 4500 personas fueron despedidas luego de exigir el respeto de sus derechos y la posibilidad de sindicalizarse.
Mientras se promueve el consumo masivo Amazon continúa acumulando enormes ganancias. Jeff Bezos obtendrá alrededor de 191 millones de dólares en un solo día mientras miles de familias siguen enfrentando las consecuencias del despido y la falta de apoyo gubernamental.
Las operaciones de Amazon fueron trasladadas a empresas subcontratistas como Intelcom y Maersk donde las condiciones laborales suelen ser aún más precarias. A pesar de la ley el gobierno permitió que la empresa se retirara sin establecer un verdadero comité de reubicación laboral.
El Centro de Trabajadores y Trabajadoras Inmigrantes y la CSN afirman que este Viernes negro debe ser un acto de solidaridad con la clase trabajadora y no con los multimillonarios e invitan a la población a mantener el boicot y apoyar la lucha por justicia y dignidad.


Los comentarios están cerrados.