El viernes pasado, decenas de trabajadores y trabajadoras migrantes junto con sus aliados se reunieron en Metro Parc en Montreal para conmemorar el Primero de Mayo con un claro espíritu de lucha. No fue una celebración, sino un momento para organizarse y resistir contra la explotación, el robo de salarios, el racismo y las deportaciones.
La movilización se inspiró en la historia de Affaire de Haymarket, recordando que los derechos de los trabajadores nunca fueron concedidos, sino conquistados mediante la lucha.
Las consignas fueron claras
No a las deportaciones
No a la explotación
No somos desechables
Estado para todos
El Centro de Trabajadores Inmigrantes destacó que esta movilización forma parte de una lucha más amplia por la dignidad y la justicia frente a un sistema que explota a los más vulnerables . La unidad de la clase trabajadora sigue siendo nuestra mayor fuerza.



Los comentarios están cerrados.